Un implante dental es una fijación similar a un tornillo que se une al hueso mandibular y sustituye a la raíz de un diente ausente con el objetivo de fijar coronas, puentes u otras prótesis dentales y sustituir, así, a la pieza que falta.

La pérdida de dientes puede estar causada por infecciones, enfermedades como la periodontitis o las caries… o por golpes, caídas o traumatismos y, a la larga, la ausencia de algunas piezas dentales puede provocar graves problemas bucodentales y estéticos. Por ello, desde la clínica dental Brånemark Lleida, recomendamos la realización de implantes cuanto antes.

Existen distintos tipos de implantes, aunque siempre se realizan con materiales que no resulten perjudiciales para la salud bucodental y general del paciente, es decir, materiales que no provoquen ningún tipo de alergia y que no resulten intrusivos. Además, nuestro objetivo principal a la hora de colocar los implantes dentales es preservar el reborde alveolar en anchura y consistencia para, así, lograr brindarles a los pacientes maxilares simétricos y armónicos y, sobre todo, una sonrisa bonita.

Ventajas de los implantes dentales:

 
Los implantes dentales ofrecen múltiples ventajas. Entre ellas podemos destacar:

    • Mejora del aspecto estético: Una vez que se oculte el hueco que ha dejado tras de sí la caída del diente, recuperarás el aspecto de tu sonrisa y tu rostro se verá rejuvenecido y cargado de vitalidad.
    • Mayor calidad de vida: Gracias a los implantes podrás comer, sonreír abiertamente, hablar sin problemas, etc.
    • Mayor seguridad: Es un tratamiento que no suele presentar complicaciones y que respeta y mantiene intactos los dientes adyacentes.
    • Facilitan la higiene bucal y, por tanto, mejoran la salud bucodental general.
    • Es una solución rentable, pues duran muchísimos años en un buen estado de conservación.

¿Cómo se coloca el implante dental?

 
En Brånemark Lleida adecuamos el tratamiento de implantología a cada paciente, en función de sus características bucales y sus necesidades. Aunque, por norma general, a lo largo del tratamiento de implantología seguimos unas fases muy determinadas:
 

  1. Diagnóstico: Lo primero que hacemos antes de colocar un implante es llevar a cabo un diagnóstico para cerciorarnos de la patología y determinar el estado del diente y de la encía. Durante este proceso, además, comprobamos si es pertinente llevar a cabo la intervención o no.
  2. Tratamientos previos: Antes de que los pacientes se sometan a esta intervención, además, debemos asegurarnos de que su boca esté en condiciones óptimas y, si no es así, llevaremos a cabo distintos tratamientos para dejarla a punto como, por ejemplo: limpieza dental profesional, tratamiento de encías, ortodoncia…
  3. Intervención quirúrgica: Tras trazar la forma del espacio exacto que necesitará el implante dental, se introduce el implante y se sutura la zona.
  4. Colocación de prótesis: El implantólogo podrá colocar la prótesis definitiva una vez que haya pasado el tiempo correspondiente para hacerlo.
  5. Después de colocar la prótesis, se realiza una radiografía para confirmar el ajuste y se cierra el agujero donde se ha introducido el tornillo que une la prótesis con el implante.