La prevención bucodental en los niños es muy importante, ya que la evolución de los dientes marcará la salud bucodental del pequeño el resto de su vida.

Desde la infancia, debemos promover un buen estado de salud y enseñar a los niños a cuidar de sus dientes y encías para que en el futuro no tengan problemas.

La Odontopediatría, no solo resuelve los problemas que pueda presentar la dentición del niño, sino que además se encarga de favorecer el desarrollo correcto de la dentición definitiva.

 

¿A qué edad debe realizarse la primera visita?

La Asociación Americana de Odontopediatría y la Sociedad Española de Odontopediatría recomiendan la primera visita al odontopediatra antes del primer año de vida.

De esta forma, podremos conseguir una visita sin caries. Nuestro objetivo es informar, asesorar y ofrecer los mejores consejos para poder evitar la aparición de caries.

A diferencia de lo que piensan muchos padres, los dientes de leche son necesarios para la masticación, deglución, fonación, mantener el espacio y aprender a hablar. Es por eso, que los dientes de leche dañados deben ser tratados, ya que pueden producir alteraciones en el germen del diente definitivo, y ser un factor predictivo de caries en la dentición permanente.

 

¿Qué medidas preventivas deben tomarse?

El primer y más importante pilar de la prevención es la educación sanitaria, donde la puesta en marcha de la práctica del niño corresponde a los padres, educadores y profesionales.

Realizar la primera visita y las revisiones periódicas, ayudará a cumplir varios objetivos de tipo preventivo, conductual, de diagnóstico y terapéuticos.

La dieta desempeña un papel fundamental en el desarrollo de la caries dental. Son muchos los estudios que correlacionan el consumo de azúcar y la prevalencia de caries, es por eso que tener una dieta equilibrada, reducir el consumo de azúcar y reducir la ingesta de refrescos azucarados, son algunas de las medidas para la prevención de caries.

Y por último, el hábito del cepillado. Se deben empezar a limpiar las encías desde el nacimiento con una gasa húmeda o dedal de silicona aprovechando el momento del baño, ya que el bebé estará más relajado.

Cuando los primeros dientes aparezcan, se deben cepillar con un cepillo suave y muy poquita pasta dental, equivalente a un grano de arroz de la cantidad de 1000ppm (partes por millón) de ion flúor.

A partir de los 3 años, según el riesgo de caries, utilizaremos una pasta dental entre 1000 y 1450 ppm de ion flúor equivalente al tamaño de un guisante.

Es importante que los padres ayuden con el cepillado para garantizar una correcta higiene por lo menos hasta los 8 años, ya que se considera que ya tienen la habilidad motora suficiente para hacerlo solos.

 

¿Cómo animar a los pequeños de la casa a que se cepillen los dientes?

Un consejo para que los más pequeños adquieran el hábito del cepillado, es hacer que el momento sea divertido y compartido con los padres, de esta forma les será mucho mas fácil y lo incorporaremos a su rutina diaria.

La odontología preventiva es la mejor solución, porque prevenir siempre es más fácil y económico que tratar y para eso son necesarias las revisiones periódicas al odontopediatra, en las que cualquier patología se puede tratar de forma incipiente e incluso nos permitirá evitar la aparición de otras.

El mejor tratamiento y más conservador siempre es el preventivo.