Los jóvenes de hoy no renuncian a compatibilizar salud con estética y apuestan por este método de ortodoncia incluso en estos tiempos de pandemia.

Invisalign y juventud son la pareja del momento. Hasta con mascarilla. De siempre se había asociado la adolescencia con los brackets. Dientes que se desarrollan de forma anárquica y que son corregidos a base de un entramado de alambres que se ajustan en revisiones periódicas en el ortodoncista y que dejan tras de sí algunos episodios de dolor en la boca. Algunas urgencias inesperadas por roturas de los anclajes y en muchos casos algunos complejos estéticos en una edad en la que la apariencia, por mucho que el Covid-19 obligue a llevar la boca tapada, es una cualidad muy tenida en cuenta.

De hecho, hay que ponderar las horas incontables que, debido a las medidas de seguridad, se pasan delante la pantalla de ordenador con videoconferencias de trabajo o estudios y conexiones multimedia en la relación con los amigos a través de redes sociales, etc.

 

Invisalign Teen: la ortodoncia estética para adolescentes exigentes

Invisalign, en su formato Teen, es la versión indicada para chicos y chicas entre 11 y 19 años, que evita buena parte de estos episodios. Al igual que ocurre en pacientes de una edad más avanzada y que tampoco renuncian a disfrutar de una sonrisa limpia, aunque sea con distancia social de por medio, conjuga su principal cometido: el de corregir una mala alineación de las piezas dentales, con el hecho de pasar casi desapercibido a primera vista.

El caso es que en ese momento crítico en el que los niños con el paso de los años van perdiendo los dientes de leche y desarrollan las piezas definitivas hay que estar vigilantes de que en las encías todo se desarrolle con total normalidad. Por eso, tras las visitas correspondientes al dentista se diagnostican distintos problemas de maloclusión, mordida defectuosa, diastema o disarmonía entre maxilares.

Es ahí cuando, gracias a una herramienta de tecnología 3D, de nombre clinck check, se diseña la que debe ser la dentadura definitiva, con sus piezas en perfecto estado y colocación para evitar todo este tipo de complicaciones. Lo cual permite una mejor apreciación visual de los resultados finales y una planificación más sencilla, con la que podrán visualizar el resultado final de su sonrisa antes de iniciar el tratamiento.

 

Ventajas de usar Invisalign Teen frente a ortodoncias tradicionales

Los jóvenes apuestan por Invisalign porque, a diferencia de los brackets, presentan varias ventajas en tiempo y forma.

 

  • Para empezar, es una técnica de ortodoncia removible y más cómoda. Esto quiere decir que se puede poner y quitar a gusto del consumidor, aunque obviamente sus pautas de uso están marcadas de antemano y requieren de una gran disciplina para ser efectivas. En este sentido, se recomienda llevarlo unas 22 horas al día para conseguir el resultado deseado. 
  • Dado que se puede retirar, no dificulta el cepillado – como ocurre con los brackets – permite una higiene más exhaustiva, disminuyendo la probabilidad de desarrollar enfermedades o patologías como las caries o el sarro.
  • Además, dispone de los llamados compliance indicators, unos indicadores azules que pierden gradualmente su color hasta convertirse en transparentes a medida que aumenta su tiempo de uso. Con lo cual, actúa como chivatos tanto para los padres como para el ortodontista ya que pueden controlar si el adolescente lleva los alineadores el tiempo necesario. Si se le añade que, en la mayor parte de programas para adolescentes, las fundas vienen con recambio por posible pérdida (los jóvenes suelen ser más desordenados y con menos sentido de la responsabilidad), la elección entre Invisalign y brackets parece clara.
  • Las revisiones son asimismo periódicas, pero normalmente más ágiles ya que solo hay que seguir el proceso indicado en el programa de ordenador para el cambio de fundas.
  • No hay hierros torcidos que rozan en la lengua o encía haciendo heridas y llagas o anclaje de zafiro o porcelana roto por masticar un alimento contraindicado. Además, pueden practicar cualquier deporte sin miedo a que un aparato metálico se les clave en la encía o los labios.
  • El hecho de tener la certeza casi absoluta de cuál va a ser la fotografía final de tu dentadura después de entre 12 y 24 meses de tratamiento, aunque vaya protegida por una mascarilla quirúrgica es el espaldarazo definitivo para la consolidación de Invisalign y juventud como la pareja de 2021 donde se espera que la vacuna permita sonreír a la vista de todos.