La importancia de cuidar la dieta

 

Children with vegetables

Tener unos dientes sanos no significa que los niños sepan cepillárselos si no que también es importante vigilar lo que comen y beben.

La base de la alimentación de los niños debe ser rica en fruta, verduras y lácteos, evitándose el abuso de alimentos ricos en azúcar como refrescos, chucherías o bollería o que se peguen a los dientes, ya que son los principales causantes de caries en los niños.

Otro de los factores que facilita la aparición de caries es comer entre horas. Para evitarlo, después de lavarse los dientes antes de irse a dormir, los niños sólo podrán beber agua, evitando zumos, leches, etc.

Por otro lado, los padres tienen que evitar algunos de los hábitos que realizan y resultan perjudiciales para los pequeños como son mojar el chupete en miel o sustancias azucaradas o añadir alimentos edulcorados al biberón, como zumos y/o batidos.

Además, los padres tienen que adaptar la consistencia de los alimentos que comen los niños a medida que vayan creciendo y apareciendo sus dientes. Es importante tener en cuenta que masticar tiene un efecto beneficioso para el desarrollo de la boca de los niños, además de ayudarle al desarrollo de su musculatura.

 Visita al odontopediatra cada seis meses

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 La primera visita al odontopediatra se recomienda hacerla en el primer año de vida de los niños, y posteriormente realizar revisiones cada seis meses de forma que puedan controlarse caries o posibles enfermedades periodontales.

Para evitar problemas dentales, resulta fundamental tener una correcta higiene bucal, por lo que el cepillado tiene que pasar por cuatro fases:

  1. Limpiar la superficie masticatoria de las muelas de atrás hacia delante
  2. Limpiar la superficie externa e interna del diente, colocando el cepillo en ángulo de 45º con la línea de las encías. Se harán movimientos suaves y breves desde la encía hacia el resto del diente.
  3. Se repetirá la acción anterior con los dientes posteriores, anteriores, superiores e inferiores.
  4. Y por último, cepillar la lengua.

Es recomendable seguir siempre el mismo orden para limpiar todos los dientes por todas sus caras para que no se olvide ninguna parte de la boca.

En cuanto al dentífrico, en el caso de los niños de 0 a 2 años, el odontopediatra es el que debe aconsejar cuál usar. A partir de los 2 años, se utilizarán pastas que tengan una concentración de flúor adaptada a su edad y a su riesgo de caries. Igual de importante es el dentífrico que se use como la cantidad que tiene que ser igual al tamaño de un guisante.